BIENVENIDO AL LUGAR DONDE DEJO AQUELLAS IDEAS, SENTIMIENTOS, LOCURAS QUE HA VECES QUE ME QUEMAN EN LA GARGANTA POR SALIR, ME ASALTAN DE MADRUGADA O SIMPLEMENTE ME RONDAN AN LA CABEZA AL IR EN METRO.

PD. SE VALORARÁ LA PARTICIPACIÓN POPULAR ;-)



miércoles, 18 de mayo de 2011

Habia un vez.... ( a todos nos contaron cuentos)

Siento decirlo, pero alguien tenía que ser. Walt Disney ha hecho mucho mal.  Pero mucho, mucho. No, no me miréis con esa cara, es cierto.
¿Quién ha metido en nuestro subconsciente infantil la idea de un amor romántico, único, para siempre? Culpable el amigo Walt.
¿Quién nos ha dicho desde pequeñitas que las princesas van de rosa y que existe un príncipe azul al que aguardar? Mr. Disney ,again.
¿Qué el amor todo lo puede? El mismo otra vez.
¿Qué la gente puede echarse a cantar donde quiera? Culpable, culpable, culpable.


Crecí queriendo ser una princesa. Y no una cualquiera, una princesa Disney. Y como yo, otras muchas. Suspirando, expectantes… con una canción en los labios. Cursis, dependientes. Y admitámoslo, no espacio para tanta reina.
 Es fácil culpar al tío Walt, aunque sepamos en el fondo que la culpa es nuestra, que queremos creer. Deseamos saber que seremos rescatadas,  amadas, cuidadas y tendremos un final feliz sólo por ser vos quién sois. Ains…
Ahora mismo, me voy trasformando en una canción de Sabina.  Y si ponemos que hablo  desde Madrid, ya no quiero ser una princesa. A ver: Si tengo que vivir con 7 tipos como Blancanieves cuidándolos, cocinado etc.…me da algo, todo el día en casa. Pero luego no mejora la cosa ¡que se va con el primer necrófilo que la besa! La bella durmiente espera durante  ¡100 años! Leches. Como se le acabe la pila al GPS del príncipe estamos jodias. Que seguro que por sí sólo no es capaz de encontrar el castillo, no te digo ná matar el dragón. Hum,.. empiezo a comprender porque fueron 100 años..La cenicienta se casa con un fetichista de los pies. A Jazmine, Aladín la tima como un chino (para mí que iba por su pasta). No te quiero hablar de lo aburrida que está Bella con el “gafapastas” en que se ha convertido la Bestia. A Nala, el rey león la tiene todo el día dando el callo en sabana. Pocahontas se cruza el charco solo para encontrarse que el capitán Smith está casado con otra (¡ay bribón!). Y la serenita, ejem… digamos que no va precisamente a casa por navidad. Con este panorama, casi casi que me quedo como estoy.
Yo no quiero un príncipe (a menos que sea el de beckelar que entonces me lo pienso), sólo un compañero que ande parte de este camino  conmigo.  No necesita ser  genio ni tener la sonrisa perfecta, ni derrotar al malo. No necesito ser salvada. Solo la voluntad de estar aquí, de ser sincero, de no tener miedo a sentir. No quiero que sea eterno, quiero que sea presente. Con sus alegrías y su míserias. Hasta que nuestro camino se tengan de volver a separar. Porque el camino acompañado siempre se hace más  ameno.

4 comentarios:

Ana Pepinillo dijo...

Lo pero de todo es que nos ha hecho creer en la criogenización!!

besos

Rutsa dijo...

ANA PEPINILLO:¡Vaya es verdad!. Yo es que soy muy crédula, ya verás como un día de estos lo reviven. Mientras tanto, ¿te imaginas un apagón general y al tipo descongelándose rollo croqueta? puaj¡
ajajajjaja

Altosybajos dijo...

Mucho daño han hecho en mi generación las pamplinadas tipo Disney. Pero es lo que había.
En las nuevas generaciones Disney tiene menos impacto. Como ejemplo te puedo contar que mi mujer con todo el cariño del mundo le compró antes de nacer todas las películas de Disney al niño.
El niño ha hecho la comunión y la mayoría de las pelícilas siguen dentro de la funda de celofán.
La búsqueda de compañero de ruta es complicada pues en ocasiones la compañía toma la misma ruta con la única intención de bajar en la siguiente parada.
Camina con un destino claro y el que quiera que suba.

Rutsa dijo...

ALTOSY BAJOS: Sé bienvenido.
Yo también hago viajes cortos a veces ;-). Soy conciente de que a veces incluso una parada puede ser demasaido tiempo. Ajajajajaj.